sábado, julio 21, 2007
Terrorismo. No hay inocentes aquí.
Es cierto: los actos terroristas basan su efectividad, o impacto, en el potencial, o realización, de daños sobre personas no directamente responsables de la causa defendida. Sin embargo, la afirmación de que en tal o cual acto terrorista se atentó contra la vida, o integridad física, de inocentes, dista de ser verdad y dista también de ser útil. El terrorismo, como estrategia, sólo muestra desesperación, encrucijada, situaciones con muchas entradas, pero pocas, o ninguna, salida. El predominio de este orden de cosas, en el que el mundo desesperadamente necesita de un respeto absoluto a su diversidad, por demás en franca merma, tanto el respecto convivencial como la diversidad, sólo apunta a que en esta Tierra nuestra, nadie es inocente. En la medida en que esto quede claro, y la responsabilidad frente al terrorismo sea no sólo una estrategia de persuasión armamentista, o electorera, sino un cambio de paradigma en la relación entre sociedades e individuos, tal vez entonces logremos avanzar frente a esta aberración y terminar por siempre con sus nefastos estragos. Parece que la estupidez universal se ha infiltrado en la manera en que los seres humanos, y las sociedades, se relacionan. Se necesito de una violenta reacción, desmedida e injusta tal vez, para sacudir las conciencias; no acudir al llamado violento, pero llamado al fin, será equivalente a acelerar la desaparición de toda viabilidad social en el futuro cercano. Es cierto: la premisa es, y seguirá siendo, no negociar con terroristas; una parte del cambio de paradigma social nos debe dejar eso claro, y prepararnos para enfrentar las consecuencias de esta decisión vital. Pero también es cierto que lo urgente, indispensable, es eliminar de tajo los caldos de cultivo para el terrorismo. Y no me refiero a eliminar poblaciones enteras de fundamentalistas islámicos, vascos o de cualquier otra índole; a lo que me refiero es a eliminar, como sociedades, las necesidades, las preguntas, las exclusiones, a las que sólo los fundamentalismos parecen responder... aunque lo hagan de la manera más funesta. Parece una mentira, por demás cruel, que las democracias del mundo sean tan patentemente incapaces de incluir, de preservar, de armonizar, de responder; parece una mentira porque eso sólo mina su viabilidad. Y de eso, todos somos responsables; nadie, NADIE, es inocente.
Estimado Sr. Sarmiento,
He leído su columna “Terrorismo” del día de hoy, y tiendo a estar de acuerdo con su visión sobre el terrorismo. Sin embargo, quiero hacer un breve comentario que me parece útil para complementar su escrito:
Los actos terroristas calculan el impacto que tendrán, así como la efectividad de sus acciones, en el daño que pueden causar sobre la vida, o integridad, de personas no directamente responsables de las decisiones que los atañen y afectan. Sin embargo, esto dista mucho de la afirmación de que los actos terroristas afectan “inocentes”. Un acto terrorista, y en general el terrorismo, es producto de la desesperación; ya sea ésta producto del entendimiento nulo, de la exclusión inaceptable o de la opresión constante. En regímenes democráticos, así como en los no-democráticos, el entendimiento nulo, la exclusión inaceptable y la opresión constante, son “enfermedades” de la sociedad, no características inherentes a sus gobiernos. Lo mismo en los ámbitos nacionales, que en la convivencia global.
Y no cabe duda: en el mundo cada vez más personas están gobernadas bajo regímenes democráticos. Pero parece mentira, y cruel por cierto, que es precisamente bajo estos esquemas de convivencia social, que los objetivos colectivos de preservar, incluir y armonizar, no sólo no se estén logrando, sino que aparentemente se alejan de ser una realidad. Al menos si lo vemos por la proliferación del terrorismo que usted ya ha señalado en su columna.
Estimado Sr. Sarmiento,
He leído su columna “Terrorismo” del día de hoy, y tiendo a estar de acuerdo con su visión sobre el terrorismo. Sin embargo, quiero hacer un breve comentario que me parece útil para complementar su escrito:
Los terroristas calculan el impacto que tendrán, así como la efectividad de sus acciones, en el daño que puedan causar sobre la vida, o integridad, de personas no directamente responsables de las decisiones que los atañen y afectan. Sin embargo, esto dista mucho de la afirmación de que los actos terroristas afectan “inocentes”. Un acto terrorista, y en general el terrorismo, nace de la desesperación; ya sea ésta producto del entendimiento nulo, de la exclusión inaceptable o de la opresión constante. El entendimiento nulo, la exclusión inaceptable y la opresión constante, son “enfermedades” de la sociedad, no características inherentes a sus gobiernos. Parece mentira, y cruel, que las democracias actuales no quieran aspirar, muchos menos puedan lograr, la inclusión, la armonía y la preservación. Aquí todos somos culpables; no hay inocentes. Por eso, yo propongo, de ahora en adelante, afirmar que tal o cual acto terrorista, “afectó a cientos, o miles, de apáticos”.
Gracias,
Luis F. Guadarrama
Una de molcajete por dos de maciza
“Debió ser un desastre menor”, dijo cándida mi abuela, cuando se percató, desde el mar y fragata, camarón avispado, ojo de agua y fotografía perenne, que si bien mi hermano se partía en anillos dorados, ahí estaba, había llegado, no se había quedado, alelado. Ahora, más que paquete de carne molida sobre la rampa, el semblante se le fue dibujando en chispas, redondas pero ásperas, pero no en algún infierno de hoja de papel, muleta y helado. Un entripado lo atravesaba como a una reja un mapamundi y toda la vecindad salieron como botes de basura repletos, digamos que como bocinas de cartón, para ver lo que ahí ocurría; sandeces, mendaces.
“Cosa de nada”, insistía la abuela, “es hora de regresar a casa y no de estar como plumas y chayotes ahí mirando, como si no hubiera el parabrisas de cosas por las cuales en verdad estar alarmados”. Ya en corto, como una visión como un derrumbe, junto a mí, con voz tenue como la de un edificio de oficinas, me susurró entre tímida y temida, medida perfecta, “la de chismosos en este vecindario, parecen sacos de zanahorias”. Entendí a la perfección, ciclón bullerías y camisolas, pues no hacía ni un año algo similar me había ocurrido a mí. Un año atrás, bufón de epazote, hierba de granito y planeta lejano, ahí estaba yo en la rampa, como un chile relleno, bandolero, porra aporreada, apenado de la miseria en que había dejado todo aquello; digamos que parecía un lavabo de hotel con jeringa de zapotes. Atroz... y mucho arroz, qué precoz. A otra cosa mariposa... a mi hermano.
Ya más tranquilo mi hermano, calmado como ventanal y tinta, nos contó lo que había sucedido, pasado, sin asado pretendido. Salía de la casa de Sandrita, manita, caserón, esa enorme bicicleta en plena Condesa, ya entrada la noche, en coche, oscura como línea telefónica, oscuro al final de cuentas. Eso, sin yeso, había sido no más que una reunión pequeña, algo así como un zorrito y chicote de reunión, pequeña, para celebrar el cumpleaños de la mamá de Sandrita, manita, y un señorón, en caserón, que parece estuche de lentes, así nomás, un capataz. Mi hermano dice que no, y que no, así dice, pero bien mi abuela sabe (más sabe el cinturón de cuero por viejo que por sabio) que se le pasaron las copitas, bobitas, de anís. Y si bien las sirven pequeñas como pechos de ternera, no en reguera, en casa de Sandrita consienten a mi hermano como a un telar, velar, y jamás le niegan la que sigue, o como dice el papá de manita Sandrita, la de la macana. La abuela sabe, entre pecho y macana, lo que le da la gana.
Mi hermano dice que no, pero la abuela que “no mangos, meros cachetones, petacones, mangos que no”, salió medio borracho, ebrio medio, como tez de filósofo, de aquella casa, caserón manita, de Sandrita. Manejó por la calle de Atlixco volado, embalado, alado, como un roble digamos, como una mesa de billar, y en la vuelta a la derecha en Alfonso Reyes, güeyes, le pegó a la banqueta, tan poco coqueta, con una de tantas... llantas. Imaginé que debió dejar unas marcas, como arcas, como de paleta helada, como tule, de hule; pero mejor no dije nada, que a mí ya me ha pasado. Siguió al volante, no caminante, mi hermano, rodando con la rueda dando giros, vivos, como codorniz, como hacen los cangrejos en los platos tibios, nimios, se vino a vuelta suelta de rueda hasta nuestra casa, casi calabaza. Por eso, no más en la rampa, trampa en medio de nuestra calle, testigo de la inmovilidad sin igual final del auto, mi hermano estaba que echaba manijas, cadenas y muñecos; no lo calentaba ni un zapato... barato.
Al final de cuentas, como siempre en estos casos, ocasos, por demás biológicos, ilógicos, la abuela le aseguró a mi hermano que si bien tendrá que parafernarlias con los permisos (serán días lisos), y dedicarle menos tiempo a la novia (Sandrita, manita), ella sacaría de las examinaciones y los pasamanos, lo necesario para componer el gorro, descuadrar el círculo cuadrado, la vuelta suelta. Así fue conmigo el año pasado; pero de cualquier continente no me cayó la idea, digamos que me galletó un poco, qué hosco. En fin; no pasó a mordidas y todos estamos bien y aluminio. Así fue aquel día que mi hermano estaba en la rampa, meduso de palidez y congoja, como paquete de carne molida, mi vida.
El Güero 2004.
Lo que pasó. Sólo lo que pasó. Para no olvidar; para no seguir recordándolo.
Sábado, algún día de agosto que no supe y que eso sería utilizado en mi contra. Después de varios días de mentiras, tardes largas y mucho alcohol, en la cresta del dolor, y con varias paradas intermedias, entraba a la ciudad de noche. Demasiado de todo, como es común en la ciudad, y como es común en mi cuerpo enfermo; a menos de doscientos metros de la casa, de mi refugio, de mi cielo, y con la bolsa cargada de pertrechos para ya no salir (algo ya intuía, algo era claro en el ambiente; las señales estaban ahí y, si bien las entendí y no decidí ignorarlas, tal vez bajé la guardia con cierto olvido), el operativo instalado donde jamás. No había manera de hacerse a un lado; el preventivo copaba el carril completo rifándose el físico. Accedí bajo quién sabe qué premisa, porque en verdad estaba más allá de cualquier duda, el que por mucho pasaba los límites prudenciales de manejo. Sin embargo, y a pesar de saber que mi situación estaba perdida, accedí con algo que podría confundirse fácilmente con “agrado”. Por supuesto, la prueba rebasa en más de dos los límites de alcohol en el aliento.
El coche debía ser remitido al corralón o, en su caso, podría ser entregado a un familiar o amigo. Lo primer que se me ocurrió, dada la cercanía con la casa, es que lo lleváramos ahí, que lo dejara bien cerrado en el lugar de costumbre, y de ahí a enfrentar lo que debiera yo enfrentar. Por supuesto, eso era imposible; si ya haber llegado hasta ahí era suficiente penalización, imposible que manejara esos doscientos metros adicionales. ¿Porqué no, entonces, que un oficial llevara el auto y de ahí a lo que siguiese? Imposible; testarudez, combinada con mucha idiotez, hacían la propuesta todavía más improcedente que la inicial, que de sí cargaba con un alto contenido de imposibilidad. Pues a llamar a la Madre, algo que quise evitar a toda costa. Llegó en muy poco tiempo; mientras, el auto seguía ahí, junto a mi estampa, en la avenida a doscientos metros de mi casa... sólo ahora caigo en la cuenta de que mucha gente, que de una manera u otra me conoce, debió verme ahí, custodiado, eso sí con amabilidad, por la policía y en evidente estado de ebriedad y falta administrativa contra la ley y las buenas prácticas de convivencia. Al final llegó la Madre, se llevó el auto, y fui conducido, en patrulla, hasta las oficinas de primer ingreso y dictamen de sentencia.
Por vez primera en mi vida como truhán de poca monta, y alcohólico empedernido, me fueron requisadas mi pertenencias y puestas a resguardo mientras me ingresaban en una celda. Dos o tres personas más estaban ahí; no lo recuerdo bien. Pero a medida que la noche avanzaba (yo entré a la media noche), la gente se amontonaba y fue necesario abrir una segunda celda. Ahí, en el piso, junto a cuerpos sucios y alcoholizados, debajo de una especie de letrina de aluminio y concreto, intentamos dormir; interrumpidos por los comentarios sarcásticos de los oficiales de turno y pacotilla, y a presentarnos ante el Juez de lo Civil. La Juez de lo Civil, al final de cuentas.
Las sentencias tienen una correlación exacta con el resultado de la prueba de aliento; y sólo marginalmente se ven acotadas, o ampliadas, por cuestiones como el comportamiento demostrado durante el procedimiento de remisión. Unas pruebas, entre las que se contaba cerrar los ojos e intentar piruetas que ya de sí son difíciles bajo el más puro estado de abstención, así como decir en voz alta el día que transcurría, confirmaron el diagnóstico inicial. Estaba yo perfecta, e ilegalmente, ebrio cuando conducía un vehículo... aunque fuera a doscientos metros de mi hogar. Todo ello ameritaba una penalización en grado mayúsculo; sin embargo, debido a mi comportamiento, sólo estaría 24 horas purgando mi cruda en una inconmutable situación de encierro. Ahora sólo faltaba dictar sentencias todos los demás, y seríamos trasladados a un lugar donde contaríamos con más facilidades para nuestra estancia de privación de la libertad. En más de una ocasión llegaban a los separos personajes en el más perfecto estado de ebriedad, unos con la culpa a cuestas ya desde ahí, otros con la fiesta de la inconciencia de dónde estaban. Como el chico que llegó cantando, anunciando con la imprudencia de su clase social que ese día era su cumpleaños.
Nos trasladaron en una Julia; camioneta de fama nacional cerrada, oscura y carente de ventilación. No llevarían a un lugar que, en ciertos círculos, gozaba de reputación mítica: el Torito, en la México – Tacuba. Salimos de los separos por orden de llegada, lo que me permitió, una vez recogidas todas mis pertenencias, contar con un lugar en las bancas de madera dentro de la Julia. Sin embargo, por alguna omisión de los preventivos, y que en su momento me hizo pensar que sería yo librado de todo el asunto, me llamaron y me sacaron de la Julia. A firmar unos papeles; nada más. De nuevo a la Julia; pero llena ya. Al suelo, en medio del concierto más pestilente de bocas en proceso de descomposición alcohólica, a las seis y media de la mañana rumbo al Torito. Cuarenta minutos después estábamos afuera del Torito. Veinte minutos después, abrieron las puertas. No tengo la seguridad de las palabras, ni la fortaleza física necesaria, para describir lo que en mi cabeza y cuerpo se cocinaba adentro de esa Julia. No puedo ser el mismo después de eso; no puedo. En el torrente sanguíneo, así como en los sectores cerebrales del pensamiento terror - mágico, algo se abrió, o algo se cerró, que no me dejará ser el mismo después de eso.
Centro de Sanciones Administrativas El Torito
En la puerta de acceso al Torito, la mañana clareaba; algunos aviones bajos llenando el ruido en el cielo, único punto de referencia; estábamos formados. “Los llamo por su nombre y primer apellido; contesten con su segundo apellido, fuerte y claro”.
Noé Martín Hernández... Villalba;
Miguel Ángel Díaz... Pineda;
Pedro Odilón García... Ocampo;
José Ignacio Mateos... Rodríguez;
José Luis Cacho... Matamoros;
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Miguel Ángel Barretos... Castellanos;
De nuevo todas las pertenencias; la última llamada que salió de mi celular, un custodio forzándome a terminarla... justo cuando pude decir “Torito”. Dejar toda pertenencia; todo. Hasta los lentes; “... y si no tienen el vicio tan arraigado, también dejen los cigarros; quién sabe qué pueda pasar allá dentro.” A los nuevos separos; las celdas. Cuatro colchones en dos literas; colchones de plástico negro. Doce personas ahí; unos en el piso, otros compartiendo literas. De nuevo, intentado dormir antes de que nos pasaran al “servicio social” y nos dejaran hacer la pretendida llamada a la que tenemos derecho todos los arrestados. No debían pasar de las ocho de la mañana; el panorama era negro. Yo salía, según los cálculos que constaban en el oficio de sentencia de la Juez de lo Civil, a la una hora con cuarenta minutos del día lunes. Faltaban casi 18 horas. Las ocho que ya llevaba, se me habían convertido en varias eternidades; de que las tendría que aguantar, pues las aguantaría. Pero el panorama era negro.
Llegaron los demás. Venían de agencias de lo civil en el norte de la ciudad. Treinta en las dos celdas que quedaban a esa hora disponibles. Una tensa camaradería se imponía en medio de los vapores de la cruda, la pestilencia, la incomodidad y el desconcierto. Formábamos parte de un grupo selecto; no éramos la crema y nata, pero habíamos sido elegidos por las circunstancias. Por primera vez sentí que, tal vez, no corríamos más peligro que el que estuviésemos, todos, dispuestos a tolerar. Una camaradería levemente entendida, pero no menos agradecida para sanar una sensibilidad aniquilada.
La conversación, predecible pero pacífica y reconfortante:
“¿Dónde te agarraron?”
“No, pues por ahí de San Fernando y Periférico.”
“Tons eres del sur... a mi me agarraron en Masaryk, en Polanco... con otros tres güeyes que están en la otra celda.”
“¿Cuánto marcaste?”
“Apenas, pinche poli culero; tenía 45, jijodesuputamadre; pero un cabrón, el de la camisa azul, rompió récord: 95.”
“No mames, aquí este compadre, el que está dormido, tuvo 98.”
“¿Y cuánto le dieron?”
“La máxima: 36. Nomás que se despierte y le caiga el veinte, se lo va a cargar la verga.”
“¿Y tu, cuánto?”
“Me dieron 24 los ojetes; pero salí con 75, dizque por ‘buena conducta’.”
“No mames... allá en el norte, como que al Juez le dio güeva y nos puso parejo a todos 20.”
“¡No mames... qué buen pedo!.. a este cabrón, por hacerla de jamón, le dieron 30 y a mi 28... culeros.”
“Pasumecha... “
Y si, en efecto, cuando le cupo en la mente, que ya se estaba vaciando de euforia, sus 36 horas, le cayó encima el pánico de mil años.
Encerrados, unos dormían (los menos) otros rumiaban la lección que iniciaba apenas. Una plática de muchas voces, sin interrupciones, se estructuraba en el grupo. De pronto, habló Miguel, que a diferencia de todos los demás, sí parecía delincuente; con sus pantalones de mezclilla perfectamente manchados de aceite de auto, negro, espeso, su mirada vidriosa, su voz ronca, y sus maneras altaneras. Dos años en el Reclusorio Sur, de donde salió apenas, bajó caución, de un dictamen de cuatro años, tres meses, y dos días. Una Explorer que le llevaron para arreglarle los frenos, que los tenía hechos mierda. Que un trabajo urgente de unos cuates que ya conocía; la sacó a probar, y lo prendieron. Robo de vehículo. Dos años que no se los deseaba, ni se los deseará, a su peor enemigo. Todos los escuchamos atentos... un frío nos invadió cuando recordamos en dónde estábamos, y que nos faltaban todavía muchas horas.
Uno no deja de pensar en las diversas condiciones que nos pueden llevar a caer en un lugar como el Torito. O como el Reclusorio Sur, el Oriente, en fin. Puede ser un error; puede ser una circunstancia fortuita; puede ser algo que te cayó del cielo. Puede ser un momento de sombra; un instante solamente, lo que nos puede recluir y cambiar la vida para siempre. O puede ser la consecuencia lógica de una larga trayectoria; unas veces seguida con plena conciencia, otras, las menos, con un desconocimiento total. Pueden ser decisiones de vida y de muerte; pero aun así, no hay estoicismos que aguanten la vejación, la sordidez ni el tedio y la soledad de una cárcel. Si Miguel se lo buscó o no, nadie lo puede saber más que él; pero de que le cambió la vida, se la cambió. No sé qué tanto el Torito haya cambiado a los que ahí terminamos, con fortuna, una noche de copas al volante. Otros no terminan en el Torito, purgando condenas pactadas en horas; otros terminan tres bajo tierra, o purgando condenas eternas... principalmente con sus conciencias. Tuvimos suerte y estuvimos en el Torito; suena encarajado, pero en mucho, es verdad.
Los más riquillos de ahí, junto con el chico del cumpleaños, salieron con amparos. Yo lo consideré, en medio del tedio, en el patio bajo el sol de agosto; en algunos casos, dependiendo de la pericia del abogado, puede ser que un amparo los haya sacado de ahí sin terminar de purgar su condena, pero los condene a un interminable papaleo y desangrado financiero. En otros casos, tal vez, ni eso. ¿Habrán aprendido la lección? Espero que sí; pero no lo creo.
Cerca de las diez de la mañana, nos llevaron al patio. Ahí estaban los demás inquilinos del lugar. Desde peleadores de la calle, vendedores ambulantes, hasta franeleros y limpiaparabrisas. Mucho arrestado de poca monta, pero con mucha carga delincuencial. Así los describió “El Güero”, uno de los custodios más enfáticos y amenazantes: “excremento humano”.
Con cierto tino, mi nombre, apenas llegando al patio, fue voceado. Junto a un recado y una bolsa con dos Gatorades, una tarjeta de teléfonos salvadora. Llamé en ese instante, regresando a la línea vital de la comunicación con el exterior. “Nos vemos a las tres, durante los horarios de visita”. En medio de tantos hijos triunfadores, a mi se me dispensa que un domingo cualquiera, mis padres me visiten en la cárcel. Suena mejor de lo que en verdad es. Eso sí, los familiares no pueden ir vestidos de negro o kakhi, ni pueden llevar regalos en vidrio.
De lo peor que hay, es el tedio. El tiempo pasa lento en la cárcel. Dormir y estar; estar y dormir. En la peor de las circunstancias del estar y del dormir. Hasta las pláticas se hacían tediosas; las mismas preguntas, las respuestas que nos importaban ya muy poco. En ese caldo de cultivo tedioso y lento, el pánico se fue generando en muchos de los compañeros de celda. Afortunadamente, siempre hubo la manera de lidiar con el pánico de alguien más, y nunca se llegó a mayores.
Descripción:
Pintado en un verde hospital, consta de tres grandes galeras de celdas, la de Varios 1, Varios 2, y la de Desacato. Nosotros, cuando llegamos al Torito en domingo por la mañana, nos metieron a un par de celdas desocupadas en Varios 1; frente a nuestras celdas, del otro lado del pasillo, la única mujer de todo el lugar nos veía con una mezcla de desesperanza y lejanía que yo jamás había visto en alguien. Varios 1 tenía celdas en ambos lados de la galera, que tenía una reja que daba al patio, como las otras galeras. Sin embargo, Varios 2 y Desacato, sólo tenían celdas del lado derecho del pasillo. Nunca supe cuántas celdas tenía Varios 2; Desacato tenía cinco celdas con cuatro colchones cada una. Sólo estaban abiertas cuatro, pues la última estaba cerrada con candado y ahí se guardaban las mantas y cobijas que, en agosto, no eran necesarias. Ahí estuvimos, después de la comida, unas cuatro a cinco horas. El grupo, con los que salieron por amparo, y el gordo que se fue a solitario en parte por mi culpa, podía estar cómodo en la galera. En cambio, en Varios 2, que desde el patio se veía del mismo tamaño que Desacato, albergaba a más de sesenta. Nosotros éramos 17.
El patio medía unos 16 x 16 metros, y tenía la forma de un trapecio. A un costado de la entrada a las galeras, estaba el único teléfono; uno público que funciona con base en tarjeta telefónica. Hay que decirlo: la tarjeta telefónica nunca me fue tan amada; tablita de salvación. Detrás del teléfono, una mesa con utensilios de mesa, hechos en aluminio, se apilaban; al lado, la puerta al comedor, un salón con mesas largas de aluminio, a manera de bancas, y con sillas atornilladas, también de aluminio; pintado en un verde más oscuro, y con una ventana pequeña al fondo. Algunos cartelones estaban pegados: unos anunciaban que el personal del centro de detención no se hace responsable de los arreglos que los arrestados, o sus familiares, realicen; y otros, los más, sobre los doce puntos del programa de Alcohólicos Anónimos. En ese salón, fuera del horario de comidas, se realizan la visitas de los familiares.
A un costado de los galerones de celdas, se abría un espacio hacia otro patio más pequeño. Ahí se distinguía una placa que decía “Sala de Lectura”. Nunca accedimos a ese patio; ni mucho menos a la sala de lectura.
Las oficinas, por las que sólo pasamos al entrar y al salir del Torito, eran un miasma de mamparas blancas antiguas y maltratadas, vidrios de plástico corrugado, opacas, y mucha gente vestida de negro, como todos los custodios.
Las celdas de la galera de Desacato, permanecían cerradas, pero sin candado. Teníamos libertad para salir al pasillo y deambular por ahí, matando el tiempo. La reja principal de la galera sí permanecía cerrada. Cada celda tenía cuatro planchas de concreto, dos de cada lado de la reja. Algunas planchas estaban conectadas con una escalera para acceder a las de arriba; otras no. El techo de las celdas es de concreto y tiene una pendiente que permite tener más altura en la parte más cercana a la reja. El techo del pasillo, es de plástico corrugado y cuando cayó una tormenta, a eso de las cuatro de la tarde, el escándalo era insufrible. No quiero pensar lo que eso es en una tormenta nocturna; si bien el movimiento perpetuo de arrestados tampoco deja mucha tranquilidad para siquiera pensar en un sueño reparador.
El baño se encuentra al principio de cada galerón, junto a la reja principal. Tres excusados sin tapas, tres mingitorios, y unas regaderas. Inmundo, pero inevitable. Más cuando la razón por la que uno está ahí, lleva la penitencia de la cruda consigo.
Regreso
La tarde es densa, su tiempo espeso. Lo que mata es el tedio, se escucha por ahí; nada más exacto, nada más terrible. Aquí es cuando un par de crisis de angustia y/o pánico aparecen. El compañero de la botella de whiskey, el que carga encima la peor de las resacas, y la peor de las sentencias, 36 horas, comienza a desfigurar el rostro. El pánico se apodera de él cuando se da cuenta de que, aun después de este infierno, el tendrá que pasar por ahí otras 24. Lo ayudamos todos; la plática ligera, el fútbol, las estadísticas, la afición, la cercanía de, aunque sea, desconocidos. Cuesta; en sus ojos hay ausencia de toda razón. Como... como... como un apanicado... eso es. Poco a poco, tenemos tiempo para eso y mucho más, va cediendo. Se nos unen a la plática, aportan nuevas aficiones, nuevas voces. Nadie, desde que ingresé a los separos de Apache, ni yo, ha sonreído una sola vez. Estamos recién comidos algunos; otros sólo nos atrevimos a vaciar las jarras de agua de jamaica. El volcán de mis intestinos se ha decidido por lo que mi razón quiso evitar a toda costa: es necesario cagar. Tomo el rollo de papel sanitario que me hicieron llegar mis familiares, enrollo un tramo generoso en el antebrazo y cruzo la reja del galerón. Dejo el saco en un colchón, qué más da ya, y me voy a los retretes. Alguien está ahí, no importa, es insostenible mi situación; me sorprendo de lo sencillo que es, y de lo poco que ya me importa, sacar de mi cuerpo los incontables días de excesos, y las demasiadas horas ahí en el Torito, secretando mis dolores, mis pasiones y mis más profundos terrores. Nadie chistó; no soy el único. La limpieza es deficiente, insisto, qué más da. Regreso al colchón con una tranquilidad física que no había experimentado desde hace más de 20 horas. Logro dormir poco; el sueño interrumpido siempre por algún brinco anómalo de mi corazón, la falta de aire, la falta de todo. Angustia que no dejo salir; y por lo mismo, no la dejo dormir. Pero el cansancio es maldito; maldito. Como siempre, sólo queda esperar.
Las tres y las primeras visitas. No puedo imaginar lo que siente una visita al llegar a ese lugar que sólo conocí en la penumbra de una mañana infame, y en la oscuridad de la madrugada. Pero ahí llegaron; casi todos. Nos voceaban para darnos a firmar unas fichas que tenían enclipadas las identificaciones oficiales de nuestros visitantes. Lo esperaba con ansia; pero al mismo tiempo, me llenaba, por primera vez en todo este periplo, de vergüenza. En el comedor; una manzana recién lavada, un emparedado, una caja de dulces y unos chocolates, mismos que dejé en una silla, al final de la noche, para no ser amonestado al entrar a los galerones para esperar mi salida. Algunas palabras, muchos silencios. No hay mucho más qué hacer.
Con todo y todo, tiempo que pasa, falta más de lo imaginable. Otros casos de pánico y angustia; la misma dosis. Los que no podemos dormir más, o de plano dormir, ayudamos, nos acompañamos, nos platicamos lo mismo y nos respondemos sin entendernos, pero así es mejor. Las horas más largas son ahora. Las más espesas; el ambiente más denso. La lluvia quita el tedio, pero después se vuelve tedio por sí misma.
En más de una ocasión escuché decir: “por mil quinientos varos, mejor me quedo aquí a cumplir el arresto”. Muchos no lo hicieron; lo más, porque no sabíamos. Una medida de qué tan jodido, en más de un sentido, están los mexicanos.
Opiniones
INFORMACION EQUIVOCA
EN RELACION A LA NOTA DE LA PERIODISTA CLAUDIA BOLAÑOS DE EL UNIVERSAL ES TOTALMENTE EQUIVOCADA, PUES NO PERMANECEN LOS DETENIDOS EN SEPAROS, LOS TRASLADAN AL CENTRO DE TACUBA "TORITO" Y AHI RESULTA LA COSA PEOR, PORQUE LLEVAN A LOS DE LA LEY CIVICA, ALCOHOLIMETRO Y DESACATOS, SIENDO ESTE UN LUGAR INADECUADO EN TODOS SENTIDOS, PUES LOS TRATAN COMO DELINCUENTES NO COMO INFRACTORES A LA LEY CIVICA.
Enviado por brenda fresantel - 09-agosto-2004 a las 17:27
¿YA SABEN A DONDE LLEVAN A LOS INFRACTORES DE LA LEY CIVICA?
COMO DE COSTUMBRE TODO LO QUE COCINA EL PEJECHILLON ES UNA PORQUERIA, COMO SE PONE A HACER REFORMAS SI NO TIENE PREPARADA INFRAESTRUCTURA PARA DEPOSITAR A LOS INFRACTORES, PORQUE AL LUGAR DONDE LOS LLEVAN ES UNA VERDADERA PORQUERIA INDIGNA Y LA GENTE QUE TRABAJA AHI OTRA COCHINADA, TRATAN A LOS FAMILIARES QUE VAMOS A PEDIR INFORMACION CON LA PUNTA DEL PIE, NOS EXPONEN TENIENDONOS A MEDIA CALLE POR HORAS, PORQUE ELLOS SE AMURALLAN PARA QUE NO VEAMOS SUS CORRUPTELAS, NO HAY FUNCIONARIOS CON CRITERIO QUE DEN LA CARA, TODOS SE ESCONDEN O NI VAN A TRABAJAR, DEJAN ENCARGADOS A UNOS INEPTOS. SI QUIEREN APLICAR LA LEY CIVICA, PRIMERO PREPAREN PERSONAL HUMANIZADO, CON ETICA, Y EDUCACION NO LOS CARCELEROS QUE NO SABEN DISTINGUIR ENTRE FALTA ADMINISTRATIVA Y DELITO. IGUALMENTE VIGILEN QUE LOS QUE COBRAN COMO "JEFES" HAGAN GUARDIAS DIURNAS, NOCTURNAS Y DE SABADOS Y DOMINGOS NO DELEGANDO EN CUSTODIOS Y APRENDICES QUE NO SABEN NI EXPRESARSE, PERO QUE POR FAVORITISMO LOS DEJAN ADMINISTRANDO EL "NEGOCITO" LO QUE TAMBIEN RESULTA INTERESANTE ES SABER ¿QUE ESPERAN LOS DERECHOS HUMANOS PARA ACTUAR, EN ESTE ABUSO DE AUTORIDAD DE LOS QUE DIRIGEN EL CENTRO DE SANCIONES "TORITO".
Enviado por FAMILIA AZCARRAGA - 09-agosto-2004 a las 17:04
Tengo que estar en desacuerdo con la Familia Azcárraga (suena pesado, ¿no?). No tengo idea de cómo fue el trato con familiares afuera, por la sencilla razón de que yo no fui un familiar “afuera”, sino “adentro”. Pero tengo entendido que cuando llegó la Jefa, le recomendaron qué hacer y qué traerme y que me lo harían llegar. No estaba, por decirlo de alguna manera, recluido en una conferencia sobre mariposas monarca en el Hilton de Cancún; estaba yo en el Torito, Centro de Sanciones Administrativas. No me iban a tratar como un “huésped”. Era yo un arrestado con todo lo que ello implica. Y aun así, y tal vez porque espero muy poco de la gente y las cosas en estos casos, creo que hubo trato adecuado; estricto y un poco duro, pero pudo ser más duro y aun así, ser adecuado. Además, no creo que exista pendejo en este país, que quiera, ni mucho menos pueda, argumentar que la Ley Cívica, si es eso lo que aplica para el Alcoholímetro, sea inadecuada o inconstitucional. Que Derechos Humanos vaya, bien; pero que vaya para cambiar las cosas de cómo fueron para mí el domingo pasado, eso estaría mal. Traumático y todo; pero bien merecido. Y me imagino que alguno de los niños que estaban ahí conmigo, que salieron “amparados”, viene de la familia Azcárraga de arriba. Espero que cualquier amparo que sea iniciado contra la Ley Cívica, fracase; como espero que cualquier amparo que proceda contra una aplicación inadecuada de la Ley Cívica, proceda con todas las de la ley y lleve a sanciones severas a la autoridad incompetente.
La falta sistemática de cinturón, hacía que muchos de los que estábamos ahí, desplegáramos una tristísima figura con los pantalones casi en las rodillas; principalmente los del ala de “varios”; no tanto los del área de “desacato”.
Miércoles 11 de agosto de 2004.
Cuando es más peligroso; el dolor físico ha desaparecido, la memoria de todo ello se va diluyendo, se va adelgazando. Los espacios de la euforia se abren, misteriosamente, ante la menor provocación; los días son inmensos; el futuro, nuestro. Hemos bajado la guardia porque, de pronto, ya no somos vulnerables. Aquí, ahí, es cuando todo se vuelve más peligroso. Regresa la osadía y la liviandad. Regresa a nuestro andar el resorte jovial y pedante. Regresan, selectivamente, los recuerdos de éxtasis y desmesura. Aquí, ahí, ahora, es cuando todo se vuelve más peligroso. Porque es cuestión de una decisión nimia, una decisión fugaz, un dejo del pincel; para que todo se olvide... y por el siguiente instante, el cuerpo, con toda su inmediatez, mande...
... sólo para vernos regresar, tal vez en otro domingo cualquiera, abatidos como nunca antes. Siempre con una nueva definición, cada vez más categórica, de lo que puede ser el infierno en la tierra. ¿Será?
Mítico Seiko

viernes, octubre 27, 2006
La libertad de ser un perverso intelectual
Escuché con mucho interés la exposición de Barry Schwartz, en la que propone, palabras más, palabras menos, lo siguiente:
La libertad es algo que buscamos en términos absolutos. La libertad se puede traducir en capacidad de elección. De ahí se desprendería que “a mayor elementos entre los cuales elegir, mayor será la libertad”. Sin embargo, por diferentes motivos, esto no es cierto. Lo que en verdad se requiere, es un “límite” a la capacidad de elección. Existe un “rango óptimo” de libertad de elección, debajo del cual el bienestar disminuye, y por encima del cual, también. Si se pudiera, lo que debería hacerse es “distribuir” esta libertad (afluencia) entre los pobres, y el resultado sería que todos, ricos y pobres, mejorarían su bienestar. “La ausencia de una ‘pecera’ nos da por resultado la miseria”.
Quiero hacer unas reflexiones en torno a lo que el Prof. Schwartz dice, basadas en los escritos del Premio Nóbel de Economía 1998 Amartya Sen sobre “Libertad y Desarrollo”.
- El “desarrollo” de los individuos, así como de las sociedades, se define por la creación y defensa de las “libertades” que permiten a las personas perseguir aquello que consideran valioso. En la medida en que haya más libertades, más se desarrollarán las sociedades y los individuos. No existe una “cantidad óptima” de libertades en este sentido. ¿Por qué? Ahí vamos:
- La “libertad” que permite alcanzar el desarrollo, se ramifica en lo que Sen llama “libertades instrumentales” y que son: a) libertad política; b) libertad económica; c) oportunidades sociales; d) garantías; y e) seguridad.
- La libertad política se refiere a la capacidad de elegir a un gobierno y hacerlo responsable; la libertad de expresión, etc. La libertad económica es la capacidad de utilizar los recursos para consumir, producir e intercambiar lo que se desee. Las oportunidades sociales son las “bases” mínimas de educación y salud para ejercer las otras libertades. Las garantías implica la existencia de reglas claras en la interacción de los individuos, y que eviten la discrecionalidad, la corrupción, etc. Y la seguridad es el instrumento que debería garantizar la no existencia de pobreza.
- Como vemos, la “libertad” de la que habla Schwartz, sólo podría corresponder a lo que Sen vislumbra como “libertad económica”. Pero no del todo: porque la verdadera libertad económica es entendida, como las demás “libertades instrumentales” en el análisis de Amartya Sen, como un “ámbito”, un “espacio” donde se pueden lograr cuestiones más “valiosas” que el mismo consumo, producción o intercambio. Es decir, la libertad es un “contexto” que en la medida en que sea más amplio, siempre, SIEMPRE, dará como resultado que los individuos y las sociedades tengan más y mejores oportunidades de alcanzar lo que les es más valioso. Digamos, la libertad no tiene nada que ver con MAYORES ELEMENTOS de elección… sino con MEJORES PROCESOS de elección.
- Para la expansión de esas libertades instrumentales, es indispensable contar con adecuadas INSTITUCIONES, que funcionarán como el “espacio” donde se ampliarán constantemente. No son exactamente una “pecera” como Schwartz lo ve, pero podemos entenderla así para fines de estos comentarios; una “pecera” que a medida que va creciendo, va produciendo más y mejores oportunidades para el desarrollo. Digamos, jamás esta “pecera” será demasiado grande.
- Schwartz define a la libertad como “capacidad de elección”… y toma como punto de partida a la libertad como un fin absoluto. De ahí, entonces, sale que la “capacidad de elección” es un fin absoluto. Para Amartya Sen, la libertad es un “instrumento” para lograr el “desarrollo”. En la medida en que contemos con mayores libertades, contaremos con mayor desarrollo. Y el desarrollo es la “capacidad de los individuos de alcanzar aquello que les es valioso”. En la medida que para un individuo el contar con un número creciente de oportunidades para comprar un aderezo de ensaladas signifique “alcanzar aquello que le es valioso”, eso siempre será bueno. En la medida en que a un individuo que busca unos pantalones vaqueros le sea “valioso” contar con 300 opciones, la creciente especialización SIEMPRE le aumentará su bienestar. Sin embargo, pueden existir otros individuos a los que 200 distintas marcas de aderezo de ensaladas y 300 opciones de pantalones vaqueros NO les signifique absolutamente nada en términos de valor. Incluso, si como Schwartz afirma, si existen personas a las cuales la existencia de 200 marcas de aderezos de ensalada y 300 opciones de pantalones vaqueros les causan una DISMINUCIÓN en su bienestar, deberían contar con la “libertad” de no tener que enfrentarse a las decisiones que implican 200 marcas de aderezos de ensaladas ó 300 opciones de pantalones vaqueros. Diría Amartya Sen que para esos individuos, que según Schwartz son muchos, la existencia de 200 marcas de aderezos de ensaladas y de 300 opciones de pantalones vaqueros, DISMINUYE su libertad, no la aumenta. Es decir, tener más opciones NO NECESARIAMENTE significa tener más libertad.
- Es entendible que Schwartz simplifique. Es parte del “punch” de su presentación y de lo “atractivo” de su propuesta. Pero el mensaje que deja no puede ser más negativo: “existe una cantidad óptima de libertad”. Entendiendo la libertad como él lo hace, por supuesto. Es como decir que la felicidad equivale a la cantidad de comida y bebida que uno pueda ingerir… por supuesto que los pobres requieren más de lo que tienen, y los ricos podrían disminuir lo que actualmente consumen, y así todos mejoran (su mención a Pareto). Tiene sentido, pero desafortunadamente la felicidad no es el acceso a comida y bebida, tanto como la libertad no es el aumento en la capacidad de elección.
- Si se fuera a “repartir” la libertad entre los pobres y los ricos para alcanzar una eficiencia de Pareto, ¿por dónde empezamos? ¿Acaso los ricos de Manhattan estarían dispuestos a ceder un poco de su libertad de expresión, de sus garantías individuales y de su seguridad? ¿O tal vez sólo enviarían a los pobres la capacidad de elegir 200 aderezos de ensalada y 300 opciones de pantalones vaqueros?
- La libertad no debe tener límites. La inteligencia tampoco. Schwartz es un tipo inteligente; pero muy perverso. La perversión, esa sí, debería estar acotada.
Saludos a todos.
miércoles, octubre 18, 2006
GP Gyromatic Alta Frecuencia
viernes, octubre 13, 2006
jueves, octubre 12, 2006
viernes, octubre 06, 2006
Con nombre legendario... homenaje al primer relojero suizo.

Lindo especimen... la mejor tradición relojera. Fiabilidad, simplicidad, estética, robustez, perdurabilidad. Un raro ejemplo de que lo mejor es permanecer... Nótese la escala telemétrica: un rico recordatorio, en época de paz, de la estética de la guerra. Cuando se gozaba del estilo, hasta para darse en la chapa colectivamente.
Políticas Públicas y Medio Ambiente. Palabras de un servidor en la presentación del libro de G. Quadri.
"Vuelo" ruso. Heredero de las glorias espaciales soviéticas.
viernes, septiembre 29, 2006
Retos Ambientales por Distrito Electoral
Retos Ambientales por Distrito Electoral
Vivir en democracia, adicional a ser un fin en sí mismo, también juega un decisivo papel instrumental en el otorgamiento de una voz a las personas, y en la construcción de los valores y normas que englobarán a la sociedad. Como afirma el premio Nobel de Economía de 1998, Amartya Sen, en su libro “Desarrollo como Libertad”:
“Los derechos políticos, incluyendo la libertad de expresión, no sólo son angulares en la definición de las respuestas que la sociedad tendrá ante sus necesidades; sino que también son centrales en la conceptualización misma de esas necesidades.”
Pero la democracia requiere ser funcional y efectiva; de nada sirven las reglas formales sin una práctica democrática enraizada. Esto es, que los ciudadanos no sólo tengan la capacidad de votar, de que sus votos sean contados con transparencia y legalidad, y de que los elegidos por la mayoría sean ungidos victoriosos y ocupen los puestos por los cuales fueron votados. También debe haber algo más: la capacidad para ejercer la vida democrática. Esto es, el conjunto de oportunidades económicas, condiciones básicas de salud, educación, de un medio ambiente sano, de información adecuada y pertinente, de un infraestructura social, entre otros. Estas oportunidades, que se complementan entre ellas, cultivan y promueven la iniciativa de la ciudadanía y son los cimientos de la libertad que conduce al desarrollo.
Por lo anterior, encontramos que es más loable contar con iniciativas que fomenten estas capacidades, estas libertades, que promueven en la sociedad la consecución de sus objetivos, que producir programas de desarrollo basados en dádivas o prerrogativas establecidas. La diferencia radica en que, en las primeras, las personas son reconocidas como activos participantes en el mejoramiento de la sociedad; en cambio, en las segundas, la sociedad es simplemente considerada como una pasiva beneficiaria de programas implantados.
Por eso vemos con optimismo la reciente publicación por parte del Instituto Nacional de Ecología (INE) de la base de datos organizada con el fin de identificar los “Retos Ambientales por Distrito Electoral”. En esta base de datos, que está disponible en la página electrónica http://dgipea.ine.gob.mx/dgipea/, se presenta información sobre el estado que guarda, en cada uno de los 300 distritos electorales del país, el agua, el aire, la biodiversidad y los bosques. Adicionalmente, se puede acceder a la información de quién es el diputado elegido por ese distrito.
Las repercusiones de un instrumento como este, son enormes. Por primera vez, el público en general podrá tener información sobre el estado que guardan ciertos indicadores ambientales del distrito electoral en el que habita, así como el representante legítimamente electo que deberá velar por sus intereses en el Congreso de la Unión. Esta información constituye un arma poderosísima para el ciudadano, ya que le permite ejercer presión sobre sus representantes, así como evaluar su desempeño y orientar efectivamente su voto en subsecuentes elecciones. Le otorga al ciudadano, digamos, la capacidad de ejercer, en el ámbito de su contexto ambiental, la vida democrática que tanta falta nos hace para consolidar al fin esta democracia electoral.
El proyecto está en etapa piloto; por lo que requiere de la retroalimentación de todos los ciudadanos. Para verificar la base de datos, para modificarla en caso de ser necesario; también para ajustar el funcionamiento del instrumento y hacerlo lo más útil y preciso. Es una tarea de todos para perfeccionar un instrumento prometedor. Enhorabuena.
Luis F. Guadarrama 29 septiembre 2006
jueves, septiembre 28, 2006
miércoles, septiembre 20, 2006
¿Gustosamente acepto?
lunes, septiembre 18, 2006
Regalo para nuestros nuevos humanos
Y de repente nació. Cada vez que lo recuerdo, lo recuerdo de manera diferente... y siento que si lo recuerdo demasiadas veces, puedo yo olvidar lo que ahora siento... y entonces lo que ahora siento lo recordaré de manera diferente cada vez que lo haga... mientras siento a medias, cada vez tan distinto. LFGM
Quiero que el hombre cuando nazca
respire las flores desnudas,
la tierra fresca, el fuego puro,
no lo que todos respiraron.
¡Dejen tranquilos a los que nacen!
¡Dejen sitio para que vivan!
No les tengan todo pensado,
no les lean el mismo libro,
déjenlos descubrir la aurora
y ponerle nombre a sus besos.
Neruda
La versión completa:
CIERTO CANSANCIO
No quiero estar cansado solo,
quiero que te canses conmigo.
Cómo no sentirse cansado
de cierta ceniza que cae
en las ciudades en otoño,
algo que ya no quiere arder,
y que en los trajes se acumula
y poco a poco va cayendo
destiñendo los corazones.
Estoy cansado del mar duro
y de la tierra misteriosa.
Estoy cansado de las gallinas:
nunca supimos lo que piensan,
y nos miran con ojos secos
sin concedernos importancia.
Te invito a que de una vez
nos cansemos de tantas cosas,
de los malos aperitivos
y de la buena educación.
Cansémonos de no ir a Francia,
cansémonos de por lo menos
uno o dos días en la semana
que siempre se llaman lo mismo
como platos en la mesa,
y que nos levantan, a qué?
y que nos acuestan sin gloria.
Digamos la verdad al fin,
que nunca estuvimos de acuerdo
con estos días comparables
a las moscas y a los camellos.
He visto algunos monumentos
erigidos a los titanes,
a los burros de la energía.
Allí los tienen sin moverse
con sus espadas en la mano
sobre sus tristes caballos.
Estoy cansado de las estatuas.
No puedo más con tanta piedra.
Si seguimos así llenado
con los inmóviles el mundo,
cómo van a vivir los vivos?.
Estoy cansado del recuerdo.
Quiero que el hombre cuando nazca
respire las flores desnudas,
la tierra fresca, el fuego puro,
no lo que todos respiraron.
Dejen tranquilos a los que nacen!.
Dejen sitio para que vivan!.
No les tengan todo pensado,
no les lean el mismo libro,
déjenlos descubrir la aurora
y ponerle nombre a sus besos.
Quiero que te canses conmigo
de todo lo que está bien hecho.
De todo lo que nos envejece.
De lo que tienen preparado
para fatigar a los otros.
Cansémonos de lo que mata
y de lo que no quiere morir.
PABLO NERUDA
viernes, julio 07, 2006
Instituciones de cooperación ambiental en América del Norte
Draft
North American Environmental Institutions
Assessment
Luis F. Guadarrama
Centro Mexicano de Derecho Ambiental
July 2004.
Introduction
The institutional framework of any given country is the set of rules, values, organisations and customary precepts that translate society’s collective preferences and objectives into co-ordinated actions to achieve, inasmuch as possible, the fulfilment of these preferences and achieve the given objectives. This institutional framework, therefore, is an outcome of factors that give society its sense of coherence and collective purpose, physically limit or enhance their aspirations, or mould their set of beliefs and values. Factors that shape the institutional framework of a given region or country can be of cultural, economic and environmental nature.
It is not surprising, therefore, that institutions that deal with the multiple aspects of policy – making, have tended to be limited to specific administrative demarcations, mainly bounded by common opportunities and restrictions. However, there are some aspects of policy – making that tend to be shared between societies and therefore require institutions that go beyond demarcations in order to achieve certain relevance. Aspects concerning, for example, trade policy, regional or global security, or environmental stewardship, tend to have a more ample scale and therefore require regional, hemispheric or global institutions to deal with them. Additionally, societies evolve and their aspirations and restrictions evolve with them, making their interactions among other societies different in nature and in intensity.
It could be said that, along with the increasing interdependence between societies, there has been a process of “internationalisation” of institutions. From economic – policy institutions like the World Trade Organisation, to the many Multilateral Environmental Agreements that have propped up in the last two decades, there is an increasing, and increasingly important, international institutional framework to deal with common global preferences and challenges. However, there also is an increasing concern over the performance of these institutions. As we hope will be clear from our analysis, inasmuch as international institutions, be they regional, hemispheric or global in their scope, do deal with common preferences and challenges, and minimise agendas foreign to the whole, their effectiveness will be much increased.
In this short survey we will look at the North American Region from an environmental perspective. We will analyse the performance of the different institutions that have been created over the decades to face the environmental concerns on a regional basis, as well as the recent institutions created within the context of the North American Free Trade Agreement.
Environment in North America
The territories of
1. Arctic Cordillera
2. Tundra
3. Taiga
These lie on their entirety in the
4. Hudson Plains
5. Northern Forests
6.
7. Marine West Coast Forests
8. Eastern Temperate Forests
These shared mainly by
9.
10. North American Deserts
These regions shared by the three Countries;
11. Mediterranean
12. Southern Semi – Arid
These shared by the
13. Temperate Sierras
14. Tropical Dry Forests
15. Tropical Humid Forests
Which lie entirely within
Economic Integration in North America
The three countries of the North American region have traditionally been economically interconnected well before the North American Free Trade Agreement (NAFTA) came into force in
North American Environmental Institutions
As can be seen from above, the sharing of ecosystems between the Countries in the North American Region, as well as the immense economic linkages between them, have produced a need for institutions to deal with common challenges and preferences their respective societies have converged on in environmental, among other, matters. In the following, we will take a look at the different institutional arrangements devised to attend to these environmental challenges, and then we will try to assess their effectiveness.
ENVIRONMENTAL COOPERATION BETWEEN
US – Mexico Border
While its people share natural resources like water and air, the border region is characterised by many social, economic, and political contrasts. Ninety percent of the border population resides in 14 paired, inter-dependent sister cities. Over the last 20 years, population has grown rapidly in the border region to more than 11.8 million people. This figure is expected to reach 19.4 million by 2020. Rapid population growth in urban areas has resulted in unplanned development, greater demand for land and energy, increased traffic congestion, increased waste generation, overburdened or unavailable waste treatment and disposal facilities, and more frequent chemical emergencies. Residents in rural areas suffer from exposure to airborne dust, pesticide use and inadequate water supply and waste treatment facilities. Border residents also suffer disproportionately from many environmental health problems, including water-borne diseases and respiratory problems.
Non-NAFTA related institutions
The following are the treaties and agreements of the environmental co-operation between
The International Border and Water Commission (IBWC)
In 1889, the governments of both
The Commission’s mandate was modified in 1944 when a new treaty was signed: the Treaty on Water Use from the
IBWC is the oldest and best institutionalised environmental agreement between
Border Environmental Co-operation Agreement (
Signed in August 1983 in the city of
As opposed to the IBWC, the La Paz Agreement does have the faculty to pinpoint the most important environmental issues and create consultative bodies to deal with them. Its objective is to “establish a co-operation mechanism to preserve and foster the environment along the common border, based on principles of equality, reciprocity and mutual benefit”. The general commitments are reduction, prevention and elimination of any common pollution problem according to the legislation of each country. It is important to point out that the La Paz Agreement is the basis on which all the border co-operation on environmental issues lays. Subsequent agreements rely on the definitions and framework of this Agreement.
These actual co-operation schemes and operative procedures are incorporated in different Annexes to the Agreement; at present, there are 5 annexes:
· Annex 1: It was signed in July 1985. It deals with the construction and operation of water treatment plants in the Tijuana/San Diego zone. Its main objective was to find a solution to the problem of sewage flows in some parts of
· Annex 2: It was signed in July 1985. Subsequently, it was complemented by an Emergency Plan on Hazardous Waste Spills in the Mexico/US Border signed in 1988. This annex refers to the establishment of a Joint Response Team to attack any emergency regarding hazardous waste spills on the land segment of the border.
· Annex 3: It was signed in November 1986. This annex aims at establishing a procedure for the transportation of transboundary hazardous wastes between
· Annex 4. It was signed in January 1987. It makes reference to the transboundary air pollution caused by copper smelters located along the border. Mainly in the border portion comprised by
· Annex 5: It was signed in October 1989. It establishes an analysis of the causes and possible solutions of urban air pollution. It targets different pairs of border cities, designated as “study areas”. The first one to be studied, is the metropolitan area that includes
The La Paz Agreement also established six working groups that include experts from both countries, on the following pressing matters:
· Water Resources Working Group
· Hazardous Waste Working Group
· Air Working Group
· Emergency Response and Prevention Working Group
In 1991 two more Working Groups were integrated:
· Law Enforcement Working Group
· Pollution Prevention Working Group
NAFTA Related Institutions
Integrated Border Environmental Plan (IBEP)
It was devised by an initiative put forward by both the Presidents of Mexico and the
· Enforcement of the existing laws and regulations
· Reduction of pollution with the implementation of new instruments
· Promotion of a wider co-operation in aspects such as urban and regional planning, education and increased environmental awareness.
· Better understanding on the environmental situation in the border area.
Border XXI Plan
Following on the IBEP, and due to the poor results perceived by this plan, this new Plan incorporated more community level participation and a restructured operation mechanism.
This program has taken from IBEP much of its objectives and integrated more working groups with more bilateral agencies involved. Border XXI has nine working groups:
· Working group on air
· Contingency planning and emergency response
· Enforcement
· Environmental health
· Hazardous and solid wastes
· Information resources management
· Natural resources
· Pollution prevention
· Water resources
Main strategies:
· Public involvement: first hand participation on environmental decision-making. This will be fostered through public meeting, public comment periods, and other targeted public outreach efforts to facilitate information exchange and dialogue between governments and the public.
· Institutional strengthening and decentralisation: support for state and local efforts in order to achieve a more effective regional approach to environmental management.
· Interagency co-operation: involvement of environmental, natural resource management, and health authorities.
The main objective of Border XXI was to achieve greater linkages between Mexican and US institutions dealing directly, or indirectly, with the environment and health issues. One important aspect that made Border XXI more capable of achieving success than IBEP, is that it involved more co-operation between more agencies; IBEP only contemplated co-operation between the environmental agencies SEDUE/SEDESOL and the US Environmental Protection Agency. Border XXI contemplated the incorporation of agencies dealing with health, natural resources and other issues. Border XXI also had provisions for more public participation of all kind
Border Plan 2012
Immediate successor to Border XXI Plan, Border Plan 2012 was set up in 2002 in order to fulfil the mandate on environmental stewardship in the
With the active participation of the ten Border States and U.S. tribal governments, the U.S. Environmental Protection Agency (EPA) and Mexico’s Secretariat of Environment and Natural Resources (SEMARNAT), in partnership with the U.S. Department of Health and Human Services (HHS), the Mexican Secretariat of Health (SS) and other federal agencies, have developed the Border 2012 program to protect the environment and the public’s health in the U.S.-Mexico border region. The ten-year Border 2012 program emphasises a bottom-up, regional approach, anticipating that local decision-making, priority-setting, and project implementation will best address environmental issues in the border region. It brings together a wide variety of stakeholders to produce prioritised and sustained actions that consider the environmental needs of the different border communities.
The proposed Border 2012 Program was announced in September 2002 in
During the public comment period, more than 1,000 individual comments were received from border communities and other stakeholders representing industry, non-governmental organisations, academia, state, federal and local governments, and the general public. Based on these comments, the draft Border 2012 framework was revised to incorporate many of the recommendations and priority issues that were conveyed by border stakeholders in an effort to more effectively address environmental problems facing border communities. The Border 2012 Response Summary Report provides a detailed account of the comments received and how they were incorporated into the final document. In addition, program partners developed the Border 2012 Operational Guidance to assist partners, stakeholders and the general public to understand how the program is implemented.
Border 2012 Plan Objectives are:
Objective #1 - Reduce Water Pollution.
Objective #2 - Reduce Air Pollution.
Objective #3 - Reduce Soil Pollution by minimising municipal, toxic and industrial waste.
Objective #4 - Improve Environmental Health, and Reduce Exposure to Insecticides, especially on Children.
Objective #5 - Reduce Exposure to Chemicals as a Result of Accidental Chemical Releases and/or Acts of Terrorism.
Implementation reports will be prepared every two years to review the status of activities under Border 2012. In addition, a five – year report will be released in 2007, and a final report will be available in 2012.
The
The North American Development Bank (NADBank)
The NADBank is an institution that helps finance environmental infrastructure projects along both sides of the Mexico-US border. Its role is basically as the lead bank, in conjunction to an investment bank, in order to organise the financial agents who are to invest in the projects. Mainly, the Bank assists possible investors and complements funds available, but it does not finance a project entirely.
The projects on which the Bank works are:
· Wastewater related projects (mainly treatment plants)
· Potable water projects
· Municipal solid waste projects
US: Secretary of the Treasury
Secretary of State
EPA Administrator
Secretario de Comercio (Secretary of Commerce)
Secretario de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca (Secretary of Environment, Natural Resources and Fisheries)
Border Environmental Co-operation Commission (BECC)
The BECC has as its principal objective to assess the technical, financial and social feasibility of the projects to be financed with NADBank help. Every project to be handled by the Bank has first to pass through BECC certification process. (We are at the moment analysing this certification process)
ENVIRONMENTAL COOPERATION BETWEEN
HAZMAT Agreement
The Agreement Between the Government of Canada and the Government of the United States of America Concerning the Transboundary Movement of Hazardous Waste was signed by the Canadian Environment Minister and the U.S. Environmental Protection Agency (EPA) Administrator on
UNITED STATES - CANADA BORDER Canada-United States Joint Inland Pollution Contingency Plan
The
One feature of the Canada/U.S. Joint Inland Pollution Contingency Plan is the development of Regional Annexes that include, among other matters, the definition of the jurisdiction, roles, and response procedures of regulatory and support agencies within specific regions of each country. The Regional Annexes and the geographic areas they cover are listed below. The Regional Annexes will be posted as they are signed.
· Annex I - CANUSWEST -- includes the combined border of the
· Annex II - CANUSPLAIN -- includes the combined border of
· Annex III - CANUSCENT-- includes the border of
· Annex IV - CANUSQUE -- includes the border of
· Annex V - CANUSEAST -- The border of
Great Lakes Region
The
The
Great Lakes Binational Toxics Strategy
The Canada-United States Strategy for the Virtual Elimination of Persistent Toxic Substances in the
The Strategy provides a framework for actions to reduce or eliminate persistent toxic substances, especially those which bioaccumulate, from the
The Strategy establishes reduction challenges for an initial list of persistent toxic substances targeted for virtual elimination: aldrin/dieldrin, benzo(a)pyrene, chlordane, DDT, hexachlorobenzene, alkyl-lead, mercury and compounds, mirex, octachlorostyrene, PCBs, dioxins and furans, and toxaphene. These substances have been associated with widespread, long-term adverse effects on wildlife in the
Recognising the long-term nature of virtual elimination, the Strategy provides the framework for actions to achieve quantifiable reduction "challenges" in the timeframe 1997 to 2006 for specific toxic substances. Flexibility is provided in the Strategy to allow for the revision of challenges, timeframes and the list of substances. The development of baseline measurements for tracking and measuring progress toward reductions is also a key element of the Strategy. A "Technical Support Document" appended to the Strategy provides action items that will be undertaken to pursue reductions.
From the beginning, USEPA and Environment Canada have involved state, Provincial, tribal, industrial, environmental and other interested parties, recognising that the governments alone cannot achieve the goal of virtual elimination -- all parts of society must co-operate to ensure success. In implementing the Strategy, the two countries will continue to build this vital partnership.
The Binational Toxics Strategy has been developed under the auspices of the Binational Executive Committee (BEC), which is charged with co-ordinating the implementation of the binational aspects of the 1987 Great Lakes Water Quality Agreement. The BEC is co-chaired by Environment Canada and the United States Environmental Protection Agency, and includes representatives from the
The purpose of this binational strategy is to set forth a collaborative process by which Canada and the U.S. will work towards the goal of virtual elimination of persistent toxic substances resulting from human activity, particularly those which bioaccumulate, from the Great Lakes basin, so as to protect and ensure the health and integrity of the Great Lakes ecosystem. The goal of virtual elimination will be achieved through a variety of programs and actions, but the primary emphasis will be on pollution prevention.
Agreement Between the Government of the
Multiple environmental and health problems (including acid rain, impaired visibility, damaged ecosystems, and respiratory illness) are caused or worsened by air pollution from mobile and stationary emission sources in Canada and the United States. Both nations have an interest in reducing transboundary air pollution.
After more than a decade of scientific research and discussions,
The main body of the Agreement lays out overall air quality objectives and specific requirements for both countries, including regular communication, exchange of information, and consultation and settlement of issues of concern.
A bilateral Air Quality Committee is responsible for co-ordinating the overall implementation of the Agreement. Two subcommittees—Program Monitoring and Reporting, and Scientific Co-operation—meet annually with the Air Quality Committee and carry out yearly activities. The two nations prepare a joint progress report every two years and conduct a regular five-year review and assessment of the Agreement.
The Air Quality Agreement was signed in 1991 and included two annexes. Annex 1, the Acid Rain Annex, focuses on the commitments of both nations to reduce sulphur dioxide (SO2) and nitrogen oxides (NOx) emissions, the primary precursors of acid rain. Under Annex 1, both
In December 2000,
NAFTA AND THE NEW ENVIRONMENTAL COOPERATION CONTEXT
Environmental provisions inside the NAFTA
The existing provisions inside NAFTA, on environmental issues, ensure that the
· Any compatibility problem between NAFTA and any Environmental Agreements in which any of the parties is taking part, the latter would prevail. This applies to agreements like the Montreal Protocol, the Basel Convention and CITES.
· Each country has the right to establish its own level of protection according to its own objectives and circumstances.
· Each country has the right to establish its own measures to assure the environmental impact of any investment made in its own territory. In this sense, NAFTA makes it explicit that it prohibits any country to lower its standards in order to attract and maintain investment.
· NAFTA allows any of the parties to adopt any measure not consistent with free trade, when the objective is to protect the environment.
Although it is recognised that this provisions would be enough to guarantee a good environmental performance in this free trade context, the
The North American Agreement on Environmental Co-operation; the Commission on Environmental Co-operation
This Agreement supplements the environmental provisions and objectives of the NAFTA, further ensuring that trade liberalisation will not come at the expense of environmental protection. It establishes a framework for trilateral co-operation on environmental matters and commits the parties to effective enforcement of their respective environmental laws.
Its objectives are:
· Promote conservation and enhancing environmental well-being in
· Promote sustainable development
· Promote trilateral co-operation
· Support the environmental considerations in NAFTA
· Assure that environmental measures do not become unnecessary barriers to trade, do not promote trade distortions and do not become hidden protectionism
· Promote co-operation in law enforcement
The obligations are:
· The environmental law and regulation are to be established by each country according to its preferences and priorities; nevertheless, each country has the obligation to provide, in this regulative framework, high levels of environmental protection.
· The Side Agreement prohibits the enforcement of any law or regulation outside of its country of origin.
· Each party commits to an active enforcement of its regulation. The Side Agreement does not allow for any authority of any one party to take actions in order to enforce the regulation of another party.
· Each country commits to: -inform of the state the environment holds in its territory-develop plans in order to attack environmental emergencies; -promote education, research and development in environmental issues; -assess environmental impacts-promote the use of economic instruments in environmental policy
· Each country will notify any decision concerning the ban or restriction of the use of certain types of pesticides or other chemical substances and will study the possibility of prohibiting the export of products which their use is banned in the country.
· Each country will guarantee that the administrative and legal procedures in the application of the law, be fair, open and transparent.
Perhaps the most significant elements of this Agreement are the provisions creating the trinational Commission for Environmental Co-operation. Its structure and scope are described in the following.
The Commission on Environmental Co-operation (CEC)
It provides the parties of NAFTA the structure to study issues, create working groups and solve problems of common concern. The Commission is the operating body of the Agreement. The CEC is comprised of a Council, a Secretariat and a Joint Public Advisory Committee. The Council is integrated by the environmental ministers of
The way the CEC will interact with NAFTA institutions is by supporting the environmental goals already inside the main Agreement. The way to do this is by co-operating with the Free Trade Commission which deals with the enforcement issues of NAFTA. The specific means are:
· The CEC will provide a space for public inquiry and a place for the reception of public comments concerning NAFTA’s environmental goals
· The CEC will provide with expert assistance when one of the parties believes another is not in compliance with any environmental measure for the purpose of attracting investment
· The CEC will work to prevent environment-related disputes or resolve them, by making recommendations to the Free Trade Commission.
As for the promotion of effective enforcement, the Commission will encourage the sharing of environmental enforcement technologies and information between the parties, and will report on their environmental enforcement activities. The Secretariat will prepare factual records on enforcement matters based on submissions from the public in the three countries. The Council will address complaints between parties regarding compliance with the obligation to effectively enforce environmental laws, resolving them through consultations or the establishment of dispute settlement panels.
Assessment
The Commission on Environmental Co-operation (CEC)
The CEC has been, and continues to be, unique among environmental institutions. Its mandate, from NAAEC, allows CEC to address any environmental issue anywhere in
Additionally, due to its mandate and origins, the CEC has been an important player in addressing issues around trade and environment. Its work in this area has been directed towards finding policy options to mitigate possible negative environmental impacts of regional integration, as well as exacerbate the potential positive environmental impacts.
Some positive aspects of CEC’s work up to date:
· The CEC has been very active in promoting co-operation in certain priority environmental issues common to the North American Region, such as sound management of chemicals, biodiversity conservation and enforcement of environmental regulation;
· The CEC has helped create a North American environmental community, mainly fostered by its broad public participation process;
· By promoting public participation in environmental issues, the CEC has helped in building environmental capacities within national administrations, largely in
· Though there has been little advance in terms of hard evidence on the linkages between trade and environment, the CEC has helped bring the issue to a very broad audience; and
· The CEC has successfully promoted citizen engagement on environmental issues and increase government accountability regarding the enforcement of environmental laws.
Some aspects that need further attention in order to tap CEC potential:
· There are pressing demands for results from the CEC’s programme agenda. However, there are serious problems with the scope of this programme. Priorities for substantive projects, like the ones dealing with the trade and environment linkage, or the assessment of border environmental impacts, have not been agreed upon by all stakeholders, and there is a perception that some aspects of the agenda are irrelevant to a major group of stakeholders. This has resulted in a serious lack of commitment from some sectors to the work programme, and therefore lack of results. This could be termed as the “vicious cycle of forced agendas”.
· There is a need to engage more fully the environmental ministers of the three parties to NAFTA. Bringing a sharper focus to programming, really reflecting the CEC’s priorities, if financial resources and its limitations, should pave the way in this direction. Undoubtedly, there is a need to further their commitment to the fulfilment of CEC substantive agenda, as well as the CEC role in really assessing the environmental implications of trade, and specifically, of NAFTA;
· Governments and key stakeholders would really reap the benefits from the CEC, if additional efforts are made into stressing its role as catalyst for information gathering, rather than information building. This should increase its credibility and should help in keeping the programme agenda focused. If this could be guaranteed, the CEC’s programme can jump to dealing with pressing environmental issues like those related to energy and water.
· There is a need to further clarify the roles and responsibilities of the CEC’s main governance bodies: the Council of Ministers, the Joint Public Advisory Committee (J-PAC) and the Secretariat. In many instances, this lack of clarity has hindered the CEC’s effectiveness in further fostering public participation, and in delivering relevant and timely results on the technical agenda.
· The CEC has been very successful in engaging the environmental community into its work programme and in creating a coherent, if incipient, North American environmental NGO community. However, much needs to be done in engaging other relevant stakeholders that are directly involved with regional environmental issues. For example, the business community, indigenous peoples, academia and other social NGO.
In general terms, an assessment on CEC performance draws two important conclusions:
1. The CEC has been less than successful in showing results from its substantive programme agenda; and
2. The CEC has been more than successful in bringing together different stakeholders, and promoting public awareness and participation dealing with North American environmental issues.
At the centre of this mixed performance, are the notions expressed at the Introduction of this analysis. That is, inasmuch as international institutions really deal with common preferences and challenges, their effectiveness and relevance will be much increased. Inasmuch as agendas are not clearly shared by relevant stakeholders, and furthermore, some priorities for action within the institutional framework are alien to an important part of stakeholders, this framework will prove ineffective. That may be the reason why the CEC has been so successful on the public participation realm, which has been a growing priority among the North American environmental, and non-environmental, community. And may also be the reason why it has been so unsuccessful in bringing results from its substantive agenda, which is based on the mandate negotiated under NAAEC. It is no secret that the conditions under which NAAEC was negotiated were not the most favourable for achieving consensus and commitment from Governments and stakeholders.
[1] Commission for Environmental Cooperation, 1997. Ecological Regions of North America – Towards a Common Perspective.










